El ordeño en las granjas lecheras caprinas se realiza siguiendo estrictos controles higiénico-sanitarios. Puede llevarse a cabo de forma manual o mediante sistemas de ordeño mecánico, garantizando siempre la limpieza, el cuidado del animal y la conservación de las propiedades de la leche.
Tras el ordeño, la leche se refrigera rápidamente para preservar su frescura hasta su transformación o distribución.
